Take it slow!

takeitslow

Imagen: colección mrs. roper ‘Summer Party’.

Hace aproximadamente un mes, (los que nos seguís en las redes sociales ya lo habréis leído) tuve el placer de ser invitada por la EASDA, como ponente en las Jornadas de Diseño 2016. Decidí centrar la charla, en este hecho exótico que resulta emprender en el mundo de la moda, (lo de ser madre y emprender ya os lo dejo para otra entrada, que eso si que es ¡¡¡exotismo a tope!!!)

La moda, esta realidad paralela de pasarelas internacionales, sueños convertidos en vestidos de alta costura, eventos promocionales de fiestas increíbles, selfies con celebrities, modelos espectaculares con medidas espectaculares, sesiones de fotos en rincones exóticos del mundo y bloggers trotamundos, que de la noche a la mañana, se han convertido en millonarias.

Y aunque este lado frívolo de la moda es de lo más divertido (¿qué sería la vida sin algo de frivolidad?), hay otro más crudo y más serio, su lado industrial. El lado de la prenda considerada como un producto más, apto para el consumo y las consecuencias de ese consumo.

En la moda los ritmos de creación/producción/consumo cada vez se aceleran más, los cambios de temporada ya no son dos, son casi incontables al cabo del año (¡¡que vivan las pre pre pre colleciones y las colecciones cápsula!!) y la búsqueda devoradora de tendencias tiene como único fin, hacernos creer que es eso lo que realmente necesitamos y que por lo tanto tenemos que comprarlo (nota fashionista, para algunos fashionistas: ¡fuí grunge hace mucho, mucho tiempo y os prometo grunges de ahora, que no, que no es tan cool como pensáis que es! ¡abandonad esa tendencia a la de ya!)

Cómo consumidores deberíamos hacernos una serie de preguntas: qué estamos comprando, quién, dónde y en que condiciones se ha fabricado, cuál es el ciclo de vida de esa prenda (calidad) y si el precio que estamos pagando por ella, es acorde a cuanto tiempo estará en nuestro armario (rentabilidad). Pero la mayoria de las veces, solemos caer en la trampa del usar y tirar.

Las consecuencias de este tipo de consumo, no sólo repercuten a pequeña escala, si no que también; en esta interconexión de mundo global en el que vivimos, repercuten en la vida y ecosistemas de personas que a priori nos parecen muy lejanas.

Nuestros principios como marca, han dejado de centrarse en ese bucle sin fin de producción y consumo sin pies ni cabeza, para apostar por una manera de entender lo que creamos mucho más racional y responsable. De ahí que apostemos también por utilizar todos los tejidos de los que disponemos, tanto los tejidos de continuación, como los tejidos más exclusivos que nosotros mismos diseñamos.

Muchos de estos principios, los recoge el movimiento SLOW, que ya ha llegado a muchos ámbitos de nuestras vidas y que también lo ha hecho en la industria de la moda. Os paso unos enlaces, por si queréis conocer un poco más de que trata todo esto:

¿Qué es?

http://fashionista.com/2012/12/the-slow-fashion-movement-what-it-is-and-the-10-brands-that-are-doing-it-right#1

http://slowfashionforward.org/

¿Cuáles son sus valores?: http://slowfashionforward.org/slowfashionvalues

El movimiento SLOW FASHION en España: http://www.slowfashionnext.com/

Take it slow and be a mrs!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: